domingo, 29 de agosto de 2010

Conociendo al enemigo

-¿Me podrías explicar lo del bosque?
-O vamos, era eso o dejarlo a la imaginación de él.
-¿Qué quieres Darren?
-Nada, aún.
-¿Debería tener miedo?- dio un paso hacia él.
Darren era más alto que Ángela, por aproximadamente una cabeza. Él avanzo el paso que los separaba y Ángela tuvo que mirar hacia arriba. Recordó que aún no se había sacado el abrigo pero ella no podía sonrojar, estaba muerta después de todo. Darren tomó el rostro de Ángela entre sus manos y la miro fijamente a los ojos.
-Eso espero, por tú bien.
-¿Ahora te preocupas por mí?
-Si así lo quieres mirar, si.
-Entonces ¿gracias?

Matt había llegado a su casa unos minutos después de haber dejado a Ángela en su casa. Se sentía mucho mejor, el aire fresco siempre le había ayudado a aclarar su mente. Debía admitir que, desde el primer momento, le había atraído Ángela. Le había interesado mucho su manera de actuar y su ternura natural.
Camino por la sala en dirección a la cocina.
Vivía en un campo al borde de un risco. Sus padres se habían mudado hace años y su hermana había muerto hace 2 meses. El segundo piso consistía en dos habitaciones y dos baños. El primer piso era una habitación, una cocina y comedor, una sala y dos baños. Cuando solo había quedado Matt en esa casa, él había decidido mudarse a la habitación del primer piso, donde habían dormido sus padres.
Tomó los platos sucios y los comenzó a lavar. Cuando terminó abrió la nevera y revisó que faltaba, tendría que ir al supermercado si quería tener algo para comer. Suspiró. Lo haría cuando llevara a Ángela a conocer el pueblo.
Miro la hora. Fue hasta su habitación y se preparo para dormir, necesitaría la energía para las muchas preguntas que pensó que haría Ángela.

-Supongo que ten tengo que dejar pasar.
Darren miro al cielo y pensó que pronto se haría de noche, se tendría que ir pronto.
-Exacto, suponiendo que aún eres un ángel educado.
Ángela entro dejando el ventanal abierto para que Darren pudiera entrar. Ella se setó en el sofá seguido del demonio.
-¿Cuántos años tenias cuando moriste?
-21- dijo con melancolía.
-¿Te importa si te hago una pregunta?
-No- lo miró a los ojos.
-¿Cómo moriste?
Ángela suspiró. Se levantó y camino hasta el ventanal. Podía apreciar como una pareja joven paseaba por la acera. Pensó que la hora estaría cerca de la puesta del sol. Comenzó a recordar con melancolía como había sido su muerte. Sacudió con fuerza la cabeza, quitándose esos recuerdos.
-Realmente no es algo de lo que quiera hablar, menos con un extraño.
-Lo siento.
-No, realmente no lo sientes.
-Tienes razón- se levantó sonriendo y camino hasta quedar justo detrás de Ángela, a tan solo unos centímetros- nunca lo he hecho.
-Y tú ¿Cuántos años tenias cuando moriste?- se dio media vuelta y vio el resplandor del atardecer filtrándose por las nubes en los ojos de Darren.
-27.
-27…- se dijo a si misma.
-Exacto- susurró en su oído.
-¿Te importaría mantener distancia? Realmente me pones nerviosa.
-¿Enserio?- pegó su cuerpo al de ella.
-¡Darren!- lo empujo con suavidad- Eres un idiota.
Volvió a mirar su reloj, ya era hora de irse.
-Me debo ir, pero…- se acercó y la beso, fue un beso que podríamos decir que duro un buen rato- nos volveremos a ver.
Ángela se había quedado congelada en su sitio ¿Qué había sido eso? Había sido contra su voluntad, eso lo tenía claro. Cerró los puños con fuerza y emitió un bufido. Primer día de su estadía en la tierra y ya había sido besada por un demonio bastante molesto.
Cerró el ventanal y se sentó en el sofá para encender la televisión, debía tranquilizarse para pensar con claridad.

Darren corría a toda la velocidad que le permitían sus pies, tendría una reunión en unos minutos, cuando la oscuridad fuera absoluta. No le había agradado la idea cuando le habían avisado y menos ahora que el momento se acercaba.
Avanzó entre los pinos hasta llegar al claro, cerca de donde él y Ángela se habían conocido. Inspiro profundamente y dejo que su olor lo embriagara otra vez, recordando que ahora ella era suya de alguna forma retorcida y casi animal. Entró en el claro decidido a terminar con está indeseada reunión lo antes posible.
-Darren, me alegra que hayas decidido venir.
-No tenía otra opción.
Darren vio como, desde la sombra de los pinos, se acercaba una figura encapuchada. Su capa era negra y no dejaba ver el rostro, pero él sabia a la perfección quien era. Suspiró y avanzó hasta estar a medio metro de la figura.
-¿Cuál es ese olor tan extraño?
-No se a que te refieres- mintió.
Se apartó unos centímetros, no podía dejar que lo descubrieran empapado por el olor de Ángela.
-Espero por tu bien que no estés rompiendo las reglas.
-No he roto ninguna- dijo molesto- Me gustaría que confiaras más en mí, Eric.
-Y a mí me gustaría que me llamaras padre de vez en cuando- se quito la capa dejando al descubierto su rostro.
Sus ojos eran como los de Darren pero sus cabellos eran blancos. Había muerto cuando tenía unos años más que Darren.
-¿Qué quieres?
-Te he estado vigilando- Darren se sobresaltó- te has apegado mucho a esa chica.
-No es de tú incumbencia.
-Si si acabas de hacer lo que creo.
-No es nada anormal.
-¡Darren, es un ángel!- se acercó molesto.
Guardo silencio. Él tenía razón. Muchos demonios que se relacionaban con ángeles terminaban enamorándose de ellos. Pero eso no le pasaría a él, no como a su padre. Hace muchos años se había enamorado de un ángel, pero su avaricia y egoísmo lo había llevado a matarlo a sangre fría. Todo esto le había permitido entrar al consejo de demonios, integrado por los cinco demonios más poderosos. También existía el consejo de ángeles, con cinco ángeles, y el “elector”, nadie sabía con exactitud que era o quien era.
-No tienes ningún derecho a decirme eso- hablo sereno.
-Tú y yo no somos tan diferentes- sonrió.
-¡Eso nunca!- gruño- ¡Nunca mataría a alguien por amor! De hecho, yo nunca me enamorare.
-Eso dices ahora… ten cuidado con ella.
-¿Me crees débil, un inútil? Si es así, estás bastante equivocado.
-Te estaré vigilando Darren, y cuando cometas un error estaré ahí.
Darren cerró los puños con fuerza y observo como su padre se desvanecía en la oscuridad del bosque.
-Eso nunca sucederá- se dio media vuelta.

Tiró a una de las esquinas de su habitación el abrigo de Darren y entró en el baño. No tenía necesidades básicas pero si se podía ensuciar. Luego de haberse dado una ducha caliente, se recostó en su cama e intento llamar mentalmente a su hermano, pero nunca había practicado por lo que le costo concentrarse en el rostro de William y comenzó a pensar en millones de rostros distintos, hasta que lo logro. Cerró los ojos y pensó en su nombre mientras observaba su rostro mentalmente. Sintió a alguien más en la habitación y abrió los ojos.
-¡William!- se levantó de un salto.
William la observo pensativo e inspiro el aroma que fluía por toda la casa. Buscó una tercera presencia que había o estaba en la casa hasta dar con el abrigo en el suelo. Ángela se removió incomoda y se sintió avergonzada.
-Un demonio ¿Me equivoco?
Ángela asintió.
-Y veo que no ha perdido el tiempo.
-Fue mi culpa, lo siento mucho.
Se acercó a Ángela pero tuvo que retroceder enseguida.
-Ya veo.
-¿Apesto?
-A él.
-Pero me acabo de bañar- susurró molesta- al ver que el no respondía continuo:- En que problema me metí- se sentó y apoyó la cabeza en sus manos.
-Nada que no tenga solución- vacilo un momento antes de seguir hablando- Tendrás que volver conmigo.
-¡¿Qué?! No, no, no y no- protestó- estoy feliz aquí.
-¿Es por ese chico Matt o por él demonio?
-¿Qué estas diciendo?- se levantó molesta- ¿Estas loco?
-No- negó con la cabeza y estuvo a punto de sonreír.
-Me gusta este lugar.
-Yo creí que lo odiabas desde que… bueno, desde que moriste.
Ángela suspiró.
-Extraño respirar por necesidad, extraño necesitar alimentarme y que al hacerlo no me sienta tan vacía como siempre, extraño poder dormir, extraño sonrojarme o poder llorar… extraño estar viva.
William no dijo nada. Ningún ángel que él conociera preferiría estar vivo nuevamente, preferían tener libertad. Ambos se quedaron en silencio, ambos sabían que, en ese momento, las palabras sobraban.
-Creo que debo irme.
-Aja.
No presto mucha atención a la ida de su hermano, pensaba en otras cosas. Él tenía razón, nunca le había gustado mucho la tierra, desde que había muerto. Se removió incomoda al recordar lo fría e impredecible que había sido. Había muerto por una obsesión incontrolable, por un egoísmo inevitable.
Suspiró.
Todo siempre era por una causa mayor, una causa importante ¿Por qué ella había tenido que morir de esa forma? Se levantó molesta y entró al balcón. Miro hacia el cielo pero se contuvo las palabras que quería gritar. Una tormenta se avecinaba, para los habitantes era normal pero para ella no. Pronto recordaría su fobia a estas.

Observó las nubes acercarse con el ceño fruncido. Se vistió rápidamente y se hundió entre las sabanas. Aún tenía el tenía el pelo húmedo, por lo que intentó no quedarse dormido. Miró hacia el techo e imagino figuras con las sombras hasta que su celular sonó.
-¿Aló?- preguntó somnoliento.
-¿Te despierto?- pregunto una voz femenina al otro lado de la línea.
-No.
-Excelente ¿Qué harás mañana?
-Estoy ocupado mañana- se sentó sobre la cama.
-Esperaba que digieras eso. Pero podrías…
-Realmente tengo algo que hacer mañana, Alison- la interrumpió.
-Es con la nueva ¿verdad?
-¿Cómo sabes de ella?
-Los rumores corren rápido.
-La llevare a conocer el pueblo- dijo hostilmente.
-¿Ella conoce a Darren?- hablo asustada- Me dijeron que era hermosa y…
-Si- la volvió a interrumpir- creo que fue el primero en conocerla, no parece que se llevaran muy bien pero…
-¡¿Pero que?!- pregunto molesta.
-Ahí algo entre ellos dos, no se como describirlo.
Hubo silencio
-Gracias Matt, tengo que cortar.
Dejó su celular en la mesita de noche y volvió a meterse entre las sabanas. Pensó en lo que acababa de decir. Si, el había notado algo extraño entre ambos, algo que, como ya había dicho antes, era indescriptible. Se sintió mal por haberle dicho eso a Susan, ella nunca le había agradado mucho.
Cerró los ojos con fuerza y pensó en su hermana, hasta que, olvidándose del tema de no quedarse dormido con el cabello húmedo, se quedo profundamente dormido.

3 comentarios:

Bren dijo...

Heyy…!!! Lo prometido es deuda..!!
Y aquí paso a visitar el primer blog..!! después de años
Y cmo me lo has pedido se ha hecho…!!
Tienes soberania… hahahahha ok!! :D sino veme que es lo primero que hago meterme en el tuyo..!!!
Me habia perdido estos dos ultimos capitulos…. (sino me falla la memoria :P)
Pero por fin me puse al corriente….
Y como te he dicho y te seguire diciendo…….
Es que AMO & ME FASINA los capitulos de tus historias…
Cada ves se pone mas interesante…. Y me muero por saber mas de esta
Cautivadora historia….
Y tambn paso para agradecerte que hayas pasado en mi blog y como ya lo dije en mi blog tratare de hacer lo posible de pasar cada vez que haya un cap. Nuevo y dejar mi huellita!!! :D
Espero y tengas una bonita semana..!!

ReginanigeR dijo...

Ay, de todas formas es genial xD ... Thank you!! Amo a Darren!!
wiiiiii!!!

Mary dijo...

Me encanta! Encontré algunos pequeños errores voy a intentar decírtelos por orden.
Para empezar, en un momento dice “ella no podía sonrojar”, deberías poner, “ella no SE podía sonrojar” o “ella no podía sorojarSE” (como prefieras). Otro error que encontré es “Matt había llegado a su casa unos minutos después de haber dejado a Ángela en su casa” lo cual no es realmente un error, pero es innecesario repetirla palabra casa, quedaría mejor si dijeses “Matt había llegado a su casa unos minutos después de haber dejado a Ángela en la suya”. “-Supongo que ten tengo que dejar pasar.” (-Supongo que TE tengo que dejar pasar.) este es un error de tipeo. “Darren miro al cielo y pensó que pronto se haría de noche, se tendría que ir pronto.” Creo que la frase quedaría mejor si no repitieses “pronto”, en mi opinión deberías poner “Darren miro al cielo, pensó que pronto se haría de noche y se tendría que ir” o algo así, si no, podes buscar algún sinónimo de pronto, ahora mismo no se me viene ninguno. “Ella se seNtó en el sofá seguidA del demonio” ella es innecesario, se entiende que estás hablando de Angela, faltaba la n a sentó y es seguida y no seguido ya que hablas de una chica. “Pero eso no le pasaría a él, no como a su padre. Hace muchos años se había enamorado de un ángel, pero su avaricia y egoísmo lo había llevado a matarlo a sangre fría. Todo esto le había permitido entrar al consejo de demonios, integrado por los cinco demonios más poderosos” se entiende que hablas del padre, pero al principio es medio confuso, me parece que quedaría mejor si pusieses “Pero eso no le pasaría a él, no como a su padre. El cual hace muchos años…” igual, hace como a vos te parezca, estas son sugerencias nada más. “-Ahí algo entre ellos dos, no se como describirlo” ahí es para señalar un lugar, en este caso, deberías usar hay (del verbo haber), sé y cómo llevan acento.
Y después, hay algo que no entiendo del todo bien, al final dice que se arrepiente de haberle dicho eso a Susan, pero la chica no se llamaba Alison?
A parte de esos pequeños errores esta genial.
Besos Mary